— ¡Bienvenida hija mía, qué alegría el volverte a ver! — dijo Edo levantándose de lleno de su silla y abriendo sus brazos — Pensamos que habías muerto, perdimos total contacto contigo
— Presento mis disculpas Señor Saitō, han sucedido un montón de cosas que me han traído hoy a visitarle — respondió Akame con un respeto fingido
— ¿Quién es el prisionero?
— Nada más y nada menos que el Capitán de los buques de Morgan Enterprises
— ¿Cómo es que llegó a tus manos si estabas en Dubái?
— Déjeme expli