Tal como lo habían planeado, Ethan llegaría a Japón al día siguiente luego de culminar las negociaciones en China con éxito, se registró en la recepción y subió a la habitación en la que estaba Emily, que acababa de despertar.
— ¿Buenos días? — preguntó Ethan asomando su cabeza lentamente
— ¡Mi amor! — contestó Emily levantándose de su cama y yendo a sus brazos
Ambos se unieron en un abrazo bastante cálido y dulce, se dieron un beso en los labios y se miraron a los ojos durante un rato sin deja