Me encontraba en mi oficina terminando de revisar el proyecto de Hunter para firmar cuando Dakota entró sin tocar. Traía una sonrisa de oreja a oreja y se contoneaba cuál reina por su castillo.
—¿Estás lista, mi querida mejor amiga y ahora cuñada?
—¿Lista para qué?
Rodó los ojos, ajustando su carísimo y hermoso vestido en el área del vientre.
—Para conocer a mi futuro sobrino.
Los nervios de saber el resultado del examen me tenían la cabeza hecha un lío. Por eso decidí leer una vez más el proye