Observé a mi esposo hablar y un suspiro casi salió de mis labios. Su mirada seguía siendo la misma, quizás un poco más vibrante y poderosa. Su sonrisa era tan real y grande que contagiaba al que la viera. La seguridad con la que se dirigía a las personas era envidiable. Se veía feliz al hablar sobre las estadísticas de la compañía, que, a comparación de años anteriores, era demasiado altas.
La compañía GoldCop se encontraba en la cima, siendo una de las más importantes y reconocidas. Las venta