La visión de Vesper todavía me arde detrás de los ojos cuando la montaña entera se sacude.
Los temblores de batalla ya los conozco. Esto es distinto: un estallido seco, muy abajo, como piedra partiéndose en las entrañas del mundo. Las antorchas de la Cámara de los Antepasados se inclinan sin viento.
Elowen se gira hacia el túnel. Por primera vez desde que la conozco, la veo correr.
A Christian se lo llevaron los sanadores al anochecer. Que siga dormido. Si viera esta grieta, y me viera a mí, no