89. Tentación
La cena transcurrió con una calma engañosa, las velas proyectando sombras suaves mientras el aroma del vino flotaba entre ellos. Se había portado como un caballero, recordándole por qué todo el que lo conocía caía rendido ante él.
Emma se había quedado dormida poco después del postre, acurrucada en una de las tumbonas con King a su lado.
—La llevaré a su habitación —murmuró Richard, levantándose para cargar a la niña con una delicadeza que contrastaba con su figura imponente.
Isabella se acerc