83. Decisiones
La intensidad del momento aún latía en su piel, una mezcla incómoda de vergüenza y placer. Había pasado semanas construyendo un muro entre ellos, negándose a ceder, pero en cuestión de minutos Nathan lo había reducido a escombros con sus manos, su boca, su cuerpo.
Y lo peor era que él lo sabía. Podía verlo en su sonrisa satisfecha, que ni siquiera intentaba ocultar mientras atravesaban la cocina tomados de la mano.
Estaba por decirle algo cuando Amelia apareció desde el pasillo lateral y la e