56. Caballo de Troya
Isabella estaba inquieta desde que dejó a Nathan esa mañana. Sentía como si cada gesto la delatara, como si su máscara se resquebrajara más con cada interacción con él.
Había cometido un error al pensar que era capaz de jugar como una experta cuando apenas era una aprendiz. Ponerlo en alerta fue imprudente, y aunque no cedió ante Walter, en su interior sabía que había estado peligrosamente cerca. Walter no era sofisticado, pero su mirada atravesaba sus defensas con pasmosa facilidad. Y luego e