Liz dio su recorrido por el pinar, satisfecha al notar que su resistencia mejoraba. Al entrar, encontró a Nathan inclinado sobre la mesa del comedor, rodeado de documentos. Desde que volvió, lucía tenso, con llamadas que terminaban cuando ella entraba y conversaciones en voz baja con su padre. Esta vez, la preocupación en su rostro era tan evidente que no pudo ignorarla.
Sin embargo, años con Richard le habían enseñado que preguntar sobre trabajo significaba exponerse a una ofensa, pero la angu