117. Despertar
Lo primero que sintió fue el dolor: agudo, punzante, como si cada terminación nerviosa despertara a la vez. Nathan intentó moverse, pero una ola de agonía lo paralizó mientras los pitidos acelerados de un monitor cercano lo irritaron.
Abrió los ojos con esfuerzo. La luz artificial le quemó las retinas y cuando quiso tragar, el tubo en su garganta lo asfixió.
Quiso arrancárselo, pero sus brazos parecían de plomo. Las alarmas de los monitores aumentaron su frecuencia, mezclándose con el zumbido c