Aria estaba de pie en la entrada, detrás de Bastian con una sonrisa empapaba de lágrimas, ninguna de las dos imaginaba cuando tardaría en volver a verse.
La mujer era idéntica a Azahara solo que su cabello se deslizaba por su cuello y sus espalda como hilos finos de oro, su rostro cargaba mas años encima pero conserva la belleza natural de una mujer apasionada.
—¡Azahara! —la dulce voz de su madre fue un susurro directo a su corazón, se levantó de la cama y corrió hacia ella
—¡Mamá! ¡Mamá!—se r