—¿Qué estás haciendo? —el autocontrol se fue de las manos de Magrini. sus límites estaban rotos, una vez por una vez que tomara lo que ofrecía Carmine no tenia por que afectar toda su relación, amos eran adultos y sabían que esto era solo un ligero desliz.
—Es verdad estoy aquí para servirle, no sabe cuánto he deseado servirle de mil maneras —se inclinó recargando su brazo sobre el respaldo de la silla su boca quedo muy cerca del aliento alcohólico de Magrini — Pero usted aunque sabe mis sentim