Mohamed se encontraba en Abu Dabi, al enterarse que Farh se casaría para solucionar lo que había pasado, regresó a Dubái de inmediato, tan apegado a las tradiciones como era, se sentía impotente.
—Padre, sabe que siempre he hecho lo correcto, respetando nuestras leyes y tradiciones, pero está vez se trata de mi hermana, no me importa lo que se diga de nuestra familia, ni que nos señalen, Farh será infeliz si se casa con ese hombre.
—Lo siento, hijo, ya está decidido, y ella lo ha aceptado, maña