Ibrahim se sentía furioso, mientras el médico atendía a Aisha, intentó comunicarse con Ahmed, pero no logró hacerlo, después de varios intentos, Lyna fue quien contestó el teléfono.
—Aló.
—Necesito hablar con Ahmed, soy Ibrahim, su hermano.
—Ahmed no puede contestarte en este momento, y no sé si podrá hacerlo más adelante, él ya está enterado de todo lo que hicieron para apoyar a esa mujer, todos ustedes intentaron hacerle daño, así que pronto les hará pagar por eso.
Lyna cortó la llamada, deja