Los dos hombres se le quedaban viendo a Carlo atentamente, como evaluando su reacción ante lo que le estaban diciendo.
—Creo que se equivocan de persona, tan solo somos mi madre, mi padre, mi abuela que en paz descanse, y yo, no tengo familiares o padrino alguno.
—Me lo suponía, estuvimos tras las rejas todos estos años, fuimos grandes amigos de tu padre, y nos dolió terriblemente cuando nos enteramos de su muerte, fue cruel lo que le hicieron.
Carlo palideció, no podía creer lo que estaba escu