Ahmed se quedó viendo con mala cara a la persona recién llegada, esperó con calma a que se acercara a ellos, intentaba mantener la calma, pero sentía que saldría humo de su cuerpo en cualquier momento.
—Amigo, que sorpresa, cuando decidí visitar a Malak no creí encontrarme aquí con ustedes. —Kareem se acercó sonriente, pero Ahmed se dio cuenta que su mirada se encontraba fija en su esposa.
—Vaya, sí que nos has sorprendido. —Contestó con desagrado.
Kareem se acercó a saludarlo como se hacía tra