Ginevra Giovanni
Era como un efecto dominó. En cuanto subí al vehículo pude sentir que mi respiración se aceleraba poco a poco, aún cuando estaba sentada, sin hacer nada y con el aire encendido del vehículo, sentía que me sofocaba, tal vez era por los dos hombres a cada lado de mi dentro del vehículo o tal vez era porque cada vez me acercaba más a Mikhail.
El miedo me envolvió. Aunque estos hombres creyeran que yo era su esposa, realmente no lo era, y esa era la verdad, la más cruda verdad, t