Freya
Apenas había salido de la puerta cuando su voz me ordenó que parara, pero lo ignoré y cerré la puerta de golpe. En cuanto a Morgana, que se ahogue con su pequeña victoria. Casi me dio un vuelco el corazón al ver a Kale todavía de pie en la misma posición en la que lo había dejado hacía un rato.
Exhalé tratando de calmar mi corazón sobresaltado, caminé hacia la mesa donde había dejado caer la tarjeta de invitación, la recogí e intenté romperla pero era demasiado áspera, me di por vencido d