EMMA
La cena fue extrañamente antigua y no estaba acostumbrada, estaba acostumbrada a comer con mi mamá y charlamos durante la comida mientras mi papá está fuera trabajando hasta matarse, mi mamá y yo estábamos acostumbrados o eso me hizo creer, cuando pensaba que no estaba mirando podía ver la tristeza en sus ojos, sus conversaciones en susurros con mi papá a altas horas de la noche, rogándole que pasara más tiempo con nosotros, lo que solo resultaría en una fuerte discusión acalorada, supongo