¿El segundo hijo?
¡Vamos a romperle la cara ahora mismo! rugió Ethan.
—¡Alaric, basta! No ofendas a nuestros invitados —bramó Finn.
Así que él era el causante de la rebelión.
—¿Alaric? ¿Entonces tú eres quien trajo todos estos problemas a tu manada? No puedo decir que me sorprenda. Basta con mirarte para darse cuenta de que eres un idiota y un débil.
Alaric se puso de pie de un salto, golpeando la mesa con fuerza.
—¡Salgamos ahora mismo! ¡Ahora te voy a demostrar quién es el débil! —rugió.
Ante