TRISTAN
El territorio de la manada Colmillos de la Noche estaba cerca de una montaña, protegido por el escudo de un hechicero. Era imposible de encontrar para cualquiera que no fuera leal a la manada de los lobos negros.
Soren condujo lentamente el jeep negro mientras los machos abrían el portón. Hacía mucho que el sol se había puesto cuando llegamos a la manada. Aún sentía la sangre hirviendo por la pelea contra Lucian, y Ethan no dejaba de repetirme en mi mente que debería haberlo matado.
—¿E