Me giré de un lado a otro en la cama, incapaz de dormir.
No por las molestias de mi periodo, sino porque no podía sacar de mi cabeza lo que Marius había dicho sobre la loba que deseaba encontrar.
“Alissa es una loba especial para mí.” Lo había dicho con tanta confianza y tristeza al mismo tiempo.
Mi mente no podía dejar de crear diversas explicaciones y escenarios sobre eso, sobre quién era ella, dónde estaba y qué significaban exactamente el uno para el otro.
Había estado pensando en eso toda