“No esperes a Horatio despierta, él y yo tenemos mucho de que ponernos al corriente”.
Isla le dio algunas vueltas en su cabeza al mensaje que había recibido. Aunque no tenía agregado el número del remitente entre sus contactos, adivinó tan pronto como lo recibió que era de Cinzia.
No podía entender por qué Horatio no le había escrito o llamado para decirle que ya había llegado a la ciudad y que se reuniría con Cinzia antes de regresar a casa.
—Él me lo explicará cuando llegué —se dijo en voz ba