Isla estaba por llegar a la constructora cuando fue interceptada por Cinzia. Había pasado tiempo desde que la había visto por primera y única vez y pensó que no volvería a saber de ella.
Al verla allí, recordó lo que le había hecho a Horatio y se indignó en su nombre. Jamás se le ocurriría hacerle algo igual y mucho menos tendría el valor para aparecer después, como si nada hubiera sucedido.
Había muchos adjetivos en su boca que luchaban por salir, pero se los tragó todos.
Fingió no reconocerla