Emanuel se paseaba por la sala de espera de la clínica, con el teléfono en mano, decidiendo si debía o no hacer esa llamada. Finalmente, marcó el número de Ismael, su voz firme a pesar del torbellino de pensamientos que lo invadían.
—Ismael, necesito que vengas a la clínica. Hay algo que debemos hablar en persona —dijo con un tono que no admitía discusión.
Ismael llegó poco tiempo después, con una mezcla de curiosidad y preocupación reflejada en su rostro. Emanuel lo esperaba en un rincón apart