Un Fin de Semana Soñado
El sol comenzaba a descender en el horizonte, bañando la ciudad con un cálido resplandor dorado. En la entrada de la empresa, Verónica y Emanuel se despidieron de sus empleados, irradiando una felicidad contagiosa que no pasó desapercibida.
—¡Que tengan un excelente fin de semana! —dijo Verónica con una sonrisa, mientras pasaban por la recepción.
—Igualmente, señora Verónica, señor Emanuel —respondió la recepcionista, devolviendo el saludo con entusiasmo.
Mientras la