Capitulo 45 La Herida de un Hijo, la Culpa de un Padre
El aire en el baño se sentía sofocante. Ismael apoyó la espalda contra la pared fría, pero ni siquiera el contacto con el azulejo helado lograba calmar el incendio en su pecho. Su corazón latía descontrolado, y el eco de las palabras de Georgina lo golpeaba como martillazos en la cabeza.
"No estoy con tu hijo, fue un error… No significa nada para mí… Quise probarme a mí misma que podía con todo…"
"No es como tú… Tuve que enseñarle…"
Cada