Capítulo – El Latido que Me Partió el Alma
Stephen no supo qué lo llevó hasta la clínica aquel día.
Tal vez fue el instinto.
Tal vez la esperanza.
O quizás… la culpa.
Una compañera del hospital lo había dicho al pasar:
—Escuché que la Dra. Torres está en seguimiento médico. Está muy pálida… pobre chica.
Y eso bastó para que saliera corriendo.
Aparcó frente a la clínica y permaneció inmóvil en el auto.
El corazón le martillaba el pecho como si ya supiera lo que estaba por descubrir.
Entonces la