Capitulo :Dos Caminos, Una Noche
El sábado por la noche, Verónica se ajustó el delantal detrás de la barra y suspiró. Era su última noche de la semana en el bar, y aunque estaba acostumbrada al ajetreo, aquel día sentía un peso en los hombros que no podía explicar.
Había algo en la atmósfera de la ciudad que parecía diferente, como si algo estuviera a punto de cambiar.
Y entonces, lo vio entrar.
Emanuel cruzó la puerta del bar con la tranquilidad de quien pertenece a cualquier lugar, aunque