Capítulo: Extensiones, Celos y Verdades Dolorosas
Alberto suspiró al entrar a su antiguo apartamento. La mudanza al lugar de Georgina aún estaba a medias, y había pasado a buscar las mantitas de Paula y algunos juguetes. Estaba sumido en sus pensamientos cuando un sonido familiar lo hizo levantar la vista.
—¿Dónde está mi hija? —la voz aguda de Francis resonó en el pasillo.
Alberto frunció el ceño al verla parada en la puerta, con su mirada dramática y su típica postura altanera.
—¿Qué hacé