Capítulo: Una Locura por Amor
El apartamento de Georgina estaba decorado con globos rosados, guirnaldas y una pequeña torta con velitas. Era un cumpleaños sencillo, pero lleno de amor. Paula, con sus mejillas sonrojadas y su vestido de volantes, daba vueltas con Eleonor, riendo y jugando mientras la música suave sonaba de fondo.
—¡Vamos, Paula! —dijo Georgina, encendiendo las velitas—. ¡A pedir un deseo!
Alberto, con el corazón lleno de ternura, cargó a su hija y la acercó a la torta.
—¿Lista,