UNA VERDAD QUE DESTRUYE.
Recuerdo.
—Estoy tan cansado de entrenar y no sé por qué quieren que entrenen si nunca hago nada, aquí el único importante es Karim— refunfuñaba Kasul, muy enfadado.
—Hijo, Karim y tú son importantes, no digas tonterías, no olvides que no existe uno sin el otro— le aclaró su padre y él bufó dándole una patada a su compañero de entrenamiento, sacando su furia con quien no debía.
—Será que no existiría yo sin él, es patética mi existencia, de seguro soy su reflejo para que el alfa supremo no nece