BESOS ARDIENTES.
Narrador.
Karim con el temor latente de perderla y ella con ganas de hacer que él la ame, aunque no cree sentir amor por él, más que una atracción sexual muy fuerte; los dos se devoraban los labios en un beso ardiente que no daba paso a nada que no sea a la intensidad de la pasión.
Charlotte seguía sobre su regazo, meciendo sus caderas de adelante hacia atrás, sintiendo más intenso el roce de su pelvis con la entrepierna endurecida de su esposo, que gruñía, apre