Estuvieron toda una semana en las montañas, Lucas le enseñó algunas técnicas de pelea y trucos para que aprendiera a aprovechar sus nuevas dotes sobrenaturales. El trabajo le había sido fácil, pues ella ya se había adelantado con su entrenamiento previo. El resto del día lo pasaban envueltos en su propia crisálida de pasión, amándose, dejando fluir entre ellos el instinto. Buscaban controlarlo en los brazos del otro mientras se devoraban las bocas y las pieles hasta dejarlas marcadas por el goc