La furia estaba a punto de dominar a Lucas, se esforzaba por no dejarse llevar por sus emociones para pensar con claridad y no volver a cometer más errores.
Lo había perdido todo en la vida. Hasta su dignidad se la arrancaron en varias ocasiones. No estaba dispuesto a seguir cediendo más y si para eso debía detener al mundo, entonces, lo haría.
Dejaría de ser la víctima para convertirse en un verdugo.
—¿Dónde está Guerra? —le preguntó a Kevin al salir de la habitación.
El chico enseguida se pus