Olivia tragó desesperadamente las ganas de responder. El pecho le dolía. Las lágrimas comenzaron a deslizarse en silencio por sus mejillas.
Liam permaneció callado durante algunos segundos. Luego volvió a hablar.
Más bajo.
Más atento.
—¿Hola...?
Olivia llevó lentamente la mano hasta su alianza. Sus dedos acariciaron el metal de forma automática.
Al otro lado de la línea, algo pareció atravesar a Liam de repente.
Una sensación extraña.
Familiar.
Inexplicable.
Sus ojos se desviaron automáticament