Olivia sujetó su muñeca, tirándolo suavemente hacia ella y dándole un beso lento y prolongado.
— Lo logré porque sabía que estabas conmigo… — murmuró contra sus labios. — Pero con esa zorra… fui completamente sincera. — arqueó una ceja, con una sonrisa traviesa. — A ver si ahora alguna empleada se atreve a coquetear. Les dejé claro que tienes dueña. — sonrió de medio lado. — Hasta creo que voy a dedicarme a la actuación.
Liam entrecerró ligeramente los ojos y deslizó la mano por su cintura.
— N