Olivia puso cara de preocupación.
—Ísis…
—Está en conflicto, ¿sabes? —siguió Ísis, pasándose la mano por el pelo en un gesto nervioso—. Se dio cuenta… tarde. Se lió con un hombre en una discoteca… y le gustó.
Laura se quedó muda un segundo.
—Dios mío… —susurró, ahora sin bromas.
Ísis asintió.
—Incluso discutió hace poco con su psicoanalista porque no aceptaba lo evidente —contó, soltando una risa débil—. Y de repente… se abrió conmigo.
Olivia se puso seria.
—¿Y por qué se abrió contigo?
Ísis hi