Laura respiró hondo antes de empezar. Las manos aún le temblaban cuando bajó la mirada hacia la hoja.
“Edgar,
Pensé mucho antes de escribir esto, pero es mejor ser sincera ahora que seguir mintiéndonos a los dos.”
Leyó la primera línea, luego la segunda. Los ojos se le entrecerraron ligeramente, como si algo no encajara. Avanzó un párrafo más.
“No quiero un hijo ahora. No estoy preparada para esta responsabilidad y, sobre todo, en estas condiciones.”
El aire le faltó de golpe. Laura levantó el