Mundo ficciónIniciar sesiónSiena corrió para regresar tomada de la mano con su hermano. Kimberley los esperó a mitad de la escalera y los ayudó a bajar, ambos lucían sus pijamas y estaban descalzos.
—Quiero mi jugo —reiteró la pequeña.
—Ahora te lo doy —indicó la madre y los tomó a cada uno de la mano—. Antes qui







