CAPITULO 102; CLIMA.
Alexander sonrió ligeramente antes de retomar su seriedad.
Alexander haló mi cuerpo hacia su pecho, mi oído derecho estaba directamente en su corazón y ese sonido que desde siempre me relajaba, me hacía sentir muy cobijada.
—Raquel, entiendo todo lo que me dices y te agradezco por habérmelo contado, sé que es algo muy íntimo y duro para ti... Me duele que te hayas sentido de esa manera y si hubiera sabido lo que paso, jamás habría dicho aquello cuando terminamos, lamento haber sido tan duro c