CAPITULO 103: TOMANDO FORMA.
Al entrar a la empresa, o mejor dicho, lo que fue mi empresa tan solo un día atrás, fue realmente duro el no escuchar los saludos de los empleados como era costumbre todas las mañanas, fue nostálgico, camine un poco decaía hasta llegar a mi oficina, donde extrañé demasiado la dulce sonrisa de Ana, mi secretaria, trataba de tener un poco de fuerza para continuar lidiando con lo que era mi presente, así que al entrar a la oficina y ver a las únicas dos chicas, que resultaban ser mis mejores amiga