Héctor volvió a mirar a Santiago.
Como no parecía dispuesto a marcharse, protestó:
—¿No entendiste lo que dijo Camila? Ella quiere que te vayas. Te lo está diciendo a ti. ¿Ahora sí entendiste?
Santiago lo ignoró y miró a Camila.
Ella le sostuvo la mirada un momento.
—Tú también deberías irte a descansar.
Él seguía preocupado.
—¿Y si vuelven a molestarte?
Camila sonrió.
—Conozco a Mateo. Si ya se fue, no va a regresar.
Santiago no tuvo más remedio que aceptar.
Camila le había pedido que se marcha