Para Sofía, aquella llamada era una oportunidad de reconciliarse.
Si Fabio le había dicho qué quería comer, significaba que iba a regresar a casa al mediodía.
A su entender, todo aquello demostraba que todavía quería seguir con ella.
Al escuchar lo rápido que lo había perdonado, Camila se quedó inmóvil con la bandeja entre las manos.
¿Cómo no iba a verse reflejada en Sofía?
Sabía que Mateo quería a Valentina y, aun así, había llegado a pensar que un segundo hijo podría retenerlo.
Ahora que lo ve