Mundo ficciónIniciar sesiónBajaron al comedor, y la tía Amelia y Eva ya los estaban esperando, por supuesto, habían pedido que se prepara la comida favorita de Santiago, eran tan pocas las veces que las visitaba, que adoraban consentirlo.
Les preguntaron cómo se habían conocido y ellos les repitieron la misma historia, que le contaron a Dinora, la cual a ellas les pareció de lo más romántico.
—¿Pero por qué la prisa de casarse? Prá







