Mundo ficciónIniciar sesiónVictoria y Santiago, salieron rumbo a la casa de la playa, Mario, les dijo que Dinora estaba en casa, así que tenían tiempo suficiente para ir esconder la maleta y regresar a Villahermosa, sin que nadie, se diera cuenta.
—¿Estás seguro que puedes conducir? Será mejor que lo haga yo, así no realizarás esfuerzo.
—Mi amor, ya me siento perfectamente, y si manejas tú, llegaremos mañana, digamos que conduces,







