Lucía le mostró una foto ampliada del rostro de Isabella.
Lágrimas y mocos le cubrían toda la cara, y las mejillas, una a cada lado, estaban hinchadas simétricamente por las bofetadas. "Desastrosa" era quedarse corto para describir su estado.
—Hoy sí que lo he disfrutado. Isabella nació para que le den palizas. Se lo merece por andar corrompiendo jovencitas —Lucía no sabía si los demás lo habían disfrutado, pero ella desde luego que sí.
Se sentía tan satisfecha que hasta su débil cuerpo parecía