Era evidente cuán importante era su hermana para él.
—¿Mateo no vino?
—No quería preocupar a Mateo tampoco, así que no le dije nada... Esta vez fue mi culpa, si tan solo no hubiera hablado de más. Samuel, ¿crees que me equivoqué?
Samuel extendió su mano para consolarla, acariciándole la cabeza.
—También tenías buenas intenciones, no es tu culpa.
Él tenía una idea general de por qué Isabella estaba en la comisaría, aunque desconocía los detalles específicos.
Samuel, conmovido por los más de vein