La vez pasada cuando Giana causó problemas en el hospital, él no se encargó personalmente del asunto, sino que dejó que su familia se hiciera cargo.
Quién iba a saber que su determinación implacable y su crueldad no se habían heredado a ninguno de sus padres. Solo le habían dado una advertencia.
Esta vez, Giana se había excedido aún más, ¡había hecho que atacaran a Ana en grupo!
Usando las palabras dramáticas de Tadeo, ¡se había cansado de vivir!
Con una simple llamada telefónica de Gabriel, muy