Fabiola estaba tan furiosa que se le nublaba la vista. Ana extendió la mano para sostenerla: —Fabiola, lo de anoche fue por mi culpa desde el principio, no te culpes tanto.
Mientras no hubiera muerto nadie, todo se podía arreglar. Además... Mateo realmente había actuado por ella.
Ana no quería deber este favor. Así que si tenía que asumir la responsabilidad, que así fuera.
Cuando Gabriel se enteró de esto, dijo: —Te garantizo que no te pasará nada, Ana.
Bianca tomó a Emanuel y dio la misma opini